Hombres: ¡Un mal necesario!


Naty me ha pedido que escriba un post sobre “Guerra de géneros” para celebrar el aniversario de su maravilloso blog, del cual confieso soy fiel seguidora y asidua lectora. Y bueno, esta podría ser la ocasión perfecta pa’ desquitarme de esos seres de la creación llamados “hombres” que de alguna u otra forma, han estado presentes en mi vida y la han marcado de uno u otro modo, algunas veces de una manera no tan agradable.

Y se me vino hasta la mente, aquel programa que solía ver en mis ratos de ocio cuando más jovencita, por Venevisión “La guerra de los sexos”, donde hombres y mujeres competían en diferentes pruebas para acumular puntos y así ganar una batalla que nunca tendrá final, por lo menos en la vida real.

Pero bueno, volviendo al tema, hoy podría desquitarme de verdad, reviviendo dolores y rencores, diciendo y repitiendo lo que es bien sabido por todas las mujeres (y hasta por ellos mismos): que son unos perros sinvergüenzas, que tienen la facilidad de hacer creer a 1, 2, 3, 4, 5…mujeres al tiempo, que las quieren con locura, que son lo único que aman sobre la tierra, que son la excepción de la regla en cuestiones de fidelidad (sí, como no), que no les importa jugar con los sentimientos de una mujer y después dejarla botada como si nada, que ellos por lo general, no saben que es hacer el amor, simplemente se dedican a tener sexo; que huyen constantemente de la palabra “compromiso” y de lo que eso implique, que lo mejor es salir de parranda con los amigos y no tener que dar explicaciones a nadie, que fútbol mata a novia, que hay muchos que no son responsables de sus actos y se la pasan súper poblando el planeta, etc., etc., etc…

Y podría seguir y seguir y seguir, y ellos en su afán de desquitarse podrían decir todo eso de las mujeres complicadas, que nadie las entiende, que son unas lloronas, que intensas, que locas, que se montan en las nubes fácilmente, que sólo están buscando al príncipe azul para casarse, que son unas tontas que creen en cuentos de hadas, que se gastan la plata de ellas y de la de los novios (maridos) en ropa, accesorios y demás “pendejadas”, que son unas trastes para ciertas actividades como por ejemplo, manejar un carro, que la mujer es la que debe responder por los oficios de la casa, que se dejan llevar por las amigas, que se inventan películas mejores que las de Spielberg, que los celan hasta con la prima, en fin…como diría Carlitos Vives “ay las mujeres, las mujeres, las mujeres, hombe que vaina las mujeres”…

Pero sinceramente, sería desgastante seguir ese tú a tú, ese ellos y ellas, ese ustedes y nosotros, para al final siempre llegar a la conclusión que bien no supo explicar la ex Srta. Antioquia: la mujer es el complemento del hombre y “en sentido contrario”… Pues sí señores, por más que nosotras nos mortifiquemos, lloremos, pataleemos, echemos madrazos, nos hagamos las dignas, las independientes, las que no necesitamos de los machos, mejor dicho, las autosuficientes, lo cierto es que en el fondo, sí se necesitan. OJO, y con esto no quiero decir, que sean del TODO NECESARIOS, ya que casos hay por montones de mujeres luchadoras que SOLAS sin la ayuda de ningún hombre, han logrado salir adelante con su familia, con sus trabajos, con sus dolores, con sus sueños e ilusiones. Mujeres que nos han dado ejemplo al resto, que si bien ustedes (hombres) son importantes y de mucha ayuda para lograr de una manera más fácil y llevadera las cosas, no son INDISPENSABLES en caso tal, por las circunstancias de la vida, no puedan seguir compartiendo al lado de nosotras.

Hay que saber reconocer que simplemente somos criaturas diferentes, con características distintas que cada género, cada sexo, logra desarrollar de una manera mejor que el otro, y que de una forma muy bella y sabia, la naturaleza ha destinado para que seamos complementados los unos por los otros. Sí bien es cierto, que los hombres pueden lograr realizar cosas de la misma manera que las mujeres y viceversa, somos un complemento necesario. No me imagino el mundo sólo habitados por mujeres la verdad. Para mí sería supremamente aburrido, pues haría falta ese toque masculino característico que hace que nuestros días sean mejores. Muchas mujeres pueden pensar que tengo una posición machista, y bueno, he sido criada en un hogar donde el hombre tiene su lugar privilegiado, pero la mujer también lo tiene, y goza del mismo respeto y autoridad que él.

Y es por mi hogar, que precisamente he admirado tanto que ese complemento entre mujer y hombre es tan necesario, que simplemente no trato de asumir una posición de resistencia contra los hombres, no tiendo a ser la súper feminista que se vive enfrentando a los hombres a toda hora y en cada momento (solamente cuando lo hacemos por diversión y cuando asumimos el rol de “solidarias” por el género), porque para mí, por bueno o por malo, ustedes mis queridos hombres son un MAL NECECESARIO…!!!!

P.D.: Este video refleja mucho lo que en mis humildes palabras traté de decirles. ;)

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡NO a la lluvia de sobres!

¿Competir por ‘amor’? No, gracias…paso.

O somos...o mejor no somos nada