lunes, 26 de abril de 2010

Para gustos...los colores!

Resulta y pasa mis queridos lectores, que de unos meses para acá, mejor dicho, cuando se supo que nuestro presidente Uribe no podría aspirar a una tercera reelección, y empezó entonces la “guerra” dura entre los demás candidatos a la presidencia, yo me he sentido como dice el comercial de Davivienda “en el lugar equivocado”. ¿A qué me refiero?

Las redes sociales se han convertido en los lugares más fuertes de las campañas publicitarias de los políticos actuales, sin ninguna duda, hay que aprovechar el impacto y la efectividad de los social media , y más, cuando se tienen casos exitosos como el de Mr. Obama, actual presidente de los Estado Unidos, y quién basó la mayor parte de su estrategia publicitaria en acaparar seguidores a través de redes como Twitter y Facebook, y ahí lo tienen, logró convencer, vender su pensamiento, su filosofía, sus políticas de gobierno al pueblo estadounidense, obteniendo las mayores votaciones el día de elecciones.

Entonces, inspirados en este “fenómeno”, los políticos colombianos han incursionado en el terreno de lo virtual, de la web 2.0, ese mundo en el que ahora las personas pasan una mayor parte del tiempo, interactuando con otras, para hacer “efectivas sus campañas”. Y vaya que lo han logrado, no es más si no entrar a mi perfil de Facebook y mirar como muchos de mis contactos se han unido a la famosa “ola verde” del Dr. Mockus y otros al “tsunami naranja” del Dr. Santos, por nombrar a los dos candidatos más opcionados y con mayor visibilidad mediática. Y ni hablar de Twitter, otra de las redes de las que hago parte.

Pero voy a lo siguiente. A mí me parece fantástico, que se estén aprovechando los nuevos medios para potenciar estas campañas y propuestas de gobierno, se está dando una nueva forma de hacer política, un tanto diferente a lo que se venía haciendo tradicionalmente, hay más involucramiento de los partidarios que apoyan a tal y tal candidato, y es ahí el punto que me interesa: los partidarios.

Cada quien es libre de apoyar al candidato que quiera, con el que se identifiquen, el que crean que tiene los mejores planes de gobierno, que va a cambiar esta vaina, el que creen que es menos corrupto, el que tiene la mano tesa, etc. Y también tienen el derecho de hacerle “proselitismo” con sus mensajes, donando su estatus, poniendo fotos con los colores alusivos al partido, colocando los símbolos e íconos que los representan, gritando a los cuatro vientos que ese señor va a ser el presidente, bla, bla, bla…

Pero lo que sí considero INACEPTABLE, es la agresión a otras personas simplemente porque no comparten la misma ideología, porque no les da la gana de apoyar a ese mismo candidato. Creo que todos somos diferentes y tenemos derecho de pensar y actuar diferente. Qué mamera donde todos fuéramos iguales. Entonces resulta que si tu apoyas a otro candidato diferente al mío, la mejor manera de defenderlo es agrediéndote a ti como persona por el simple hecho de apoyar a otro. Agresiones escritas, verbales, insultos en todas las formas, colores y sabores, están a la orden del día.

Y algo más grave aún, empezar a desprestigiar a los demás candidatos con acusaciones que muchas veces no tienen ninguna prueba contundente que las respalde. “Es que ese candidato es un asesino, mira que aquel es un ladrón, mira que ese de allá es homosexual, este de aquí es un corrupto que contrata solo a gente rica y de su familia, ese otro es un dictador, esa vieja es una prostituta, etc. ¡Por Dios! Cuiden esas lenguas. De eso no se trata. Para demostrar que el candidato que yo apoyo es “el mejor” no tengo que echarle el agua sucia a los demás, y así sean verdad, no es la manera más sana de hacer política. Con razón estamos como estamos.

Pero es que hay que ver como las redes sociales se han vuelto un campo de batalla. En Twitter se “unfollowean” por el simple hecho de tener en tu avatar que apoyas a tal candidato y ese no es el del otro, pasan peleando todo el santo día porque el mío es esto, y porque el tuyo es esto otro, e hizo esto y por eso no debe ganar. Se agreden personalmente, porque si tu apoyas a este candidato, es porque eres igual que él, etc. Y la misma historia se repite en Facebook, donde resulta que todo el mundo puede colocar sus publicaciones (que se han vuelto tan spam) pero como no coincidas, llegan manadas de “partidarios” a caerte, a insultarte, a tratar de imponerte sus ideologías, a “hacerte ver” que estás en un error. Bien lo dice Rauldc en su post “De trolls y otros demonios”.

Pero y ¿quiénes se creen ustedes para venirme a decir a mí cómo debo pensar y qué debo hacer? ¿Acaso no soy autónoma de tomar mis propias decisiones? Ni más faltaba. Tanto quejarnos de la guerra, de que estamos cansados de esto, que queremos paz, y convertimos unas elecciones presidenciales y las campañas de los candidatos en una guerra de intolerancia, porque no somos capaz de aceptar que los demás también tienen el derecho de pensar diferente, de ver la vida de otra forma, de escoger lo que para ellos mejor conviene.

Sinceramente, tal y como vamos, iremos a terminar como en los tiempos de antes, donde en los pueblos había dos cementerios: uno para los azules y uno para los rojos. Al son que vamos, con esta polarización tan berraca terminaremos ahora con cementerios de todos los colores del arco iris, porque entre otras cosas, ahora hay partidos de cuanto color se le ocurra: que verde, que rojo, que naranja, que azul, que amaraillo, etc… Y esto sí que sería una tristeza, en lugar de avanzar, estamos retrocediendo políticamente.

Y lo quiero dejar claro. Este 30 de mayo mi voto será en BLANCO. Y ahora no venga usted a tratar de convencerme que su candidato es el mejor. No insista. Es mi decisión, y así como yo respeto que usted vaya a votar por su candidato, respete la mía. Por este hecho, no me tienen por qué tildar ni de izquierda, ni de fascista, ni de Chavizta, ni de Uribestia, ni de boba, ni de idiota, ni de bruta, ni cualquier otro calificativo de los que ya me han dado. Simplemente, no estoy de acuerdo con ninguno de los candidatos presentes en esta contienda, y tampoco votaré porque Fulanito sea “el menos peor”…. A lo mejor, mi candidato ideal sería extrayendo un poco de cada uno de los presentes, quién sabe, pero no me identifico en totalidad con uno solo.

Y mientras llegan las fechas de las elecciones, que espero se definan en una sola vuelta, me tocará seguir lidiando con estas grescas en las redes sociales que cada día me recuerdan más a las horribles batallas que forman los furibundos hinchas de las barras bravas de algunos equipos de fútbol colombiano, y la verdad, no quiero que así vaya a terminar todo esto.

El mayor deseo de mi corazón es que pasen pronto estas elecciones, y que quede quién quede, se ponga a trabajar de una buena vez por el país, a ver qué tanto se logra.

Y definitivamente, señores: para gustos, los colores y después de las elecciones, que Dios nos bendiga.

domingo, 25 de abril de 2010

Ni yo sé que tengo...


Son las 9:38 p.m. del domingo 25 de abril, un domingo que para mí desgracia ha transcurrido de la manera más lenta…

Tengo que confesar que me he puesto a escribir de puro desahogo. Tengo un tedio encima, que ni yo misma me aguanto. Esta mañana culpaba al terrible calor que está azotando a mi ciudad en estas últimas semanas, ese calor que no provoca hacer nada, sólo permanecer estática para no sudar, que no deja siquiera pensar, que no da hambre sino una sed espantosa, ese calor que te hace sentir derretida, cual muñeca de plastilina expuesta al sol.

Pero parece que la lluvia que cayó durante la tarde refrescó algo el ambiente. Pero yo me sigo sintiendo fastidiada. Si podría describir lo que siento sería algo así como una mezcla de aburrimiento, mal genio, amargue, malparidez cósmica-existencial, desánimo, “empave”…

(Suena el teléfono fijo a esta hora 9:45 p.m., contesto y está equivocado #grrrrrr)

Bueno, sigo, como les venía diciendo, siento una serie de cosas que no me hacen sentir bien, hasta yo misma me caigo gorda por andar así, y para sacarlos de la duda, no, no estoy en mis días ni para decir que son las hormonas que andan haciendo de las suyas, jugando con mi susceptibilidad.

No tengo hambre, no tengo sed, no sé, estoy enojada con el mundo, no con nadie en específico, y lo confieso, ya varios que se atravesaron sin querer han pagado los platos rotos por mi amargue. De seguro, muchos por ahí insinuarán “no mija, tu lo que estás es loca”, bueno de seguro, siempre lo he estado, siempre lo he sido, sólo que lo he disimulado muy bien (ahhhh puedo ver sus caras), pero no, tampoco es locura, y no necesito ni de psicólogos, ni de psiquiatras, muchas gracias pero no, no es la primera vez que me ocurre, ya se me pasará…

Ah! Y tampoco es una “alerta de suicidio” como ese es el tema por estos días, que pena pero nunca lo he considerado una opción de salida, no para mí, creo que no soy lo suficientemente cobarde para pensarlo, ni lo suficientemente valiente para ejecutarlo, para realizarlo…Así que, despreocúpese, que mi velorio no será por ahora, o bueno, quién sabe Dios qué me tendrá preparado, cuando Él lo disponga estará bien…

Tengo que decir, que a medida que he estado escribiendo estas líneas me he llegado a sentir “un poquito mejor”, he vaciado un poco el alma de la tristeza que sin causa aparente me acompaña...siempre he pensado que escribir es una buena terapia, y lo sigo comprobando.

Me voy despidiendo, ya me aburrí de dar tanta lora con el tema, ah, y otra cosa, tampoco tengo mal de amores, creo que de tanto caer, ya he aprendido a levantarme… Sólo seguiré deseando que termine este domingo rápido. Ya falta menos. Y no tengo sueño. Fin. 10:00 p.m.

jueves, 15 de abril de 2010

Los No Sueños...


Ella llevaba soñando con él por más de una semana.
No sabía por qué razón.
Una habitación en blanco, objetos de cristal, él y ella juntos en una cama.
Y el sueño se repetía cada noche.
Cerraba los ojos y ya sabía qué iba a soñar.
Trataba de cambiar los personajes, pero siempre salía él, un desconocido que terminaba siendo conocido, muy conocido.
No lo veía. Luego aparecía.
Y lo disfrutaba. Y le encantaba.
¿Deseos reprimidos?
¿Fantasías inconscientes?
¿Pesadillas insistentes?
¿Alguien a quién quiere borrar de su mente?
¿Alguien a quién extraña?
Nadie sabe. Nadie supo.
Y volvió a cerrar los ojos.
Y soñó, sin soñar.

Tu inseguridad, es mi fortaleza


Me gustaría pensar que no tengo enemigos. Me gustaría creer que no hay gente a mi alrededor que me desea mal, que sólo buscan la más mínima ocasión para hacerme caer y darme patadas en el suelo, personas que me hablan con una sonrisa de frente y cuando doy la espalda, clavan la puñalada, que me llenan de besos de Judas, que se auto proclaman “mis amigos” pero que en realidad, esconden tras esa máscara un sinnúmero de intenciones oscuras y dañinas.

Entiendo que como dice esa frase trillada “no somos monedita de oro, para caerle bien a todos”, que hay personas con las que simplemente no existe, ni química, ni física, ni feeling, o como se llame. Y es doloroso reconocer, que en algún momento estas personas han logrado sus maquiavélicos objetivos de hacerte sentir minúscula, de verte “aparentemente” derrotada, con la boca en el piso, con los sueños rotos y el corazón sangrando, con el rostro empapado de lágrimas, la mirada perdida, y la mente que ya no piensa en continuar sino en detenerse, en un “se acabó”.

Quisiera que este tipo de personas no se cruzaran en mi camino por el mismo daño que causan. Pero resulta inevitable, la mayoría se esconden, se disfrazan bajo esa imagen de persona buena e incondicional, que un corazón noble como el mío es incapaz de reconocerlas a simple vista. Sólo cuando empiezan a sacar las uñas, me asusto y aterro de esa persona desconocida para mí, de lo equivocada que estaba, y trato de buscar las razones de su comportamiento para conmigo pero no hallo más que resentimientos pendejos por cosas y situaciones irrelevantes para mí.

En el fondo, me encuentro con personas que tienen sus propios complejos, sus traumas, sus fracasos, personas egoístas, resentidas, inseguras, con muchos miedos, y que buscan adoptar en esa actitud rebelde y dañina, esa forma de enfrentar sus temores, de hacer que los demás (que no tenemos nada que ver con lo que les ha sucedido) paguemos las consecuencias de sus locuras y desenfrenos, simplemente, por celos, envidia, porque a nosotros sí nos ha ido bien en tal y tal ámbito de la vida en el que muy seguramente ellos fracasaron.

Estas personas obsesivas, que viven pendiente hasta el más mínimo detalle de nuestras vidas, que se vuelven nuestros perseguidores, todo lo comentan, todo lo critican, todo lo contradicen, son las personas que no quisiera volver a encontrarme jamás. Porque por más que no quiera, ese ambiente negativo que generan alrededor de uno termina tarde o temprano mal influyendo y causando estragos.

Pero ya está bueno. Si bien, no podré controlar que ese tipo de personas se me sigan acercando, porque como les digo, algunas logran camuflarse perfectamente, si he aprendido cómo enfrentarlas y terminar alejándolas de mi lado, una vez descubra sus verdaderas intenciones. El secreto: hacer que su debilidad, su inseguridad, se vuelva mi fortaleza. Entre más traten de afectarme, de debilitarme, de hacerme daño, de alejarme, más fuerte me harán. Ya me aburrí de dejarme pisotear y después seguir como si nada. Ya no más.

Conocidos habrá muchos, pero verdaderos amigos muy pocos, muy pocos. Y enemigos, no sé cuántos hay, ni me interesa saberlo tampoco. Hay quienes se auto-convierten en enemigos de uno por mero gusto, allá ellos y sus traumas. Y como dijo un autor anónimo: “Si pudiéramos leer la historia secreta de nuestros enemigos, encontraríamos en la vida de cada uno, las suficientes penas y sufrimientos como para desarmar cualquier hostilidad”. Téngalo en cuenta, por si acaso.

jueves, 8 de abril de 2010

Nuevo Espacio de Cartagena 365


Por ciertos inconvenientes con la plantilla inicial de nuestro videoblog CARTAGENA 365, mi compañera Luisa Santiaga y yo, decidimos mudarnos de sitio y manejar las cuentas de manera independiente.

Es por esto, que desde ahora estaré en http://erikapao-cartagena365.blogspot.com/ con todos mis videos del proyecto Cartagena 365.

Espero que me sigan y me visiten ahora en ese nuevo espacio.

lunes, 5 de abril de 2010

Primer DELM Cartagena de Indias


Después de reponer baterías en semana santa, la ciudad de Cartagena de Indias se suma a la realización de los eventos “Domingo En La Mañana, DELM”; presentando su primera edición el día 18 de Abril a la 1:00 pm. El lugar del encuentro será Hard Rock Café Cartagena, ubicado en la Plaza de la Aduana, que dispone de los medios y herramientas necesarios para realizar adecuadamente el evento, entre ellos Wi –Fi libre para todos los asistentes.

El evento es organizado y convocado por Cartagelink, grupo de jóvenes apasionados por la web y las nuevas tecnologías.

El tema a tratar en esta ocasión es ¿Qué es un DELM? Con el propósito de dar a conocer esta iniciativa en nuestra ciudad y otros lugares del mundo a través del streaming. El objetivo es lograr que los invitados nos compartan sus experiencias en la realización de los mismos, así como las oportunidades de negocios y establecimiento de contactos que se pueden presentar en ellos.

Entre los invitados se encuentran:

Freddy Vega: Fundador de Cristalab, editor de TiaXime, cofundador de MejorandoLaWeb.com e impulsador de los eventos DELM en Colombia.

Dazia Pineda: Administradora del DELM a nivel internacional y Estudiante de posgrado en ITESM, 2010

Esperamos su asistencia en el lugar o en nuestra web donde se transmitirá el streaming del evento.
http://cartagelink.com/portal/