domingo, 1 de diciembre de 2013

¡Música Decembrina for the soul!

Llegó diciembre, la época del año que la mayoría de las personas más espera.

Es la época de la alegría, del regocijo, de poder compartir con nuestros seres queridos de manera especial, de adornar las casas, de fabricar el pesebre, de las novenas, la natilla, los buñuelos, de tantas tradiciones hermosas, que nos hacen sentir que de verdad éste mes no se compara con nada.

Y bueno, como toda la temática gira en torno a la Navidad y a la Fiesta de Fin de año, obviamente la música no se queda por fuera de éste contexto, y hay canciones que siempre que llegan estos días, se desempolvan y vuelven a sonar en las emisoras, en nuestras casas y en todo lado.

A continuación, les dejo una lista de algunas de esas canciones que no pelan un diciembre y que ya hacen parte de la tradición decembrina de nuestro país. Éxitos de ayer y hoy, que no pasan de moda, y que nos alegran la vida por ésta época y se convierten en testigos memorables de nuestros mejores momentos.

1. Las cuatro fiestas – Diomedes Díaz

2. Diciembre llegó – Moisés Angulo

3. Navidad sin ti -  Los Bukis

4. Navidad – Rafael Orozco

5. En estas navidades – Los Hermanos Rosario

6. Bendito diciembre – Los Betos

7.  Bomba en Navidad – Richie Ray y Bobby Cruz

8. Cantares de Navidad – Billo’s Caracas Boy

9. Mensaje de Navidad – Diomedes Díaz

10. Mamá, dónde están los juguetes – Los niños cantores de Navidad

11. Farolitos en el cielo – Gloria Estefan

12. Aires de Navidad – Héctor Lavoe

13. Seis Chorreao – Richie Ray y Bobby Cruz

14. Bella es la Navidad – Richie Ray y Bobby Cruz

15. Soy feliz en la Navidad – Celia Cruz y La Sonora Matancera

16. Abriendo puertas – Gloria Estefan

17. Yo no olvido al año Viejo – Tony Camargo

18. La víspera de año Nuevo – Buitraguito

19. Faltan 5 pa’ las doce

20. Año Nuevo, vida nueva

sábado, 30 de noviembre de 2013

La moda del "bullying"...




Últimamente, todos hemos sido testigos de cómo los medios de comunicación, especialmente los noticieros, sacan a la luz constantemente noticias sobre el llamado "bullying", matoneo o acoso escolar, que se presentan en las instituciones educativas del país y del mundo entero.

El "bullying" (en su término en inglés) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado tanto en el aula, como a través de las redes sociales, con el nombre específico de ciberacoso. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia, siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.

Los casos de matoneo, han aumentado considerablemente en la última época, y nosotros nos enteramos, casi que a diario, como muchos niños del país se ven afectados, por las golpizas brutales que les propinan al punto de ocasionarles incluso la muerte o por las constantes burlas y maltrato verbal al que son sometidos, por sus propios compañeros de estudios, otros niños en edades similares a la del afectado.

La situación es preocupante. Y es entonces cuando yo me empiezo a cuestionar varias cosas. En mis tiempos de colegio, e incluso, hace solo algunos años atrás, el término “bullying” o matoneo, era inexistente en nuestro lenguaje. Tal vez porque los tiempos eran más sanos, o porque nuestros padres nos educaban de manera sobresaliente en valores y comportamiento general, o porque nuestros profesores nos enseñaban el significado de respeto y obediencia en la institución, o simplemente, porque como no se presentaban éste tipo de agresiones de tan magno nivel, no había noticia alguna que generarse al respecto.

Los niños y adolescentes de antes, podían utilizar apodos, molestar a algún compañero de clases, incluso a veces pelear en el patio del colegio o a la salida, pero NUNCA llegaban a los extremos de agredir a tal punto que afectaban la integridad de la otra persona. Eran los tiempos en los que se molestaba un rato pero 5 minutos después, nuevamente estaban hablando, jugando, tranquilos, nada pasaba límites tan traumáticos como los que se están viviendo actualmente.

Y entonces, haciendo las comparaciones, me pregunto: ¿Será que los padres de familia de ahora están fallando en la educación desde casa que le imparten a sus hijos? ¿En dónde han quedado los valores? ¿En dónde ha quedado el papel de los colegios de enseñar a los muchachos a comportarse adecuadamente, a aprender a cumplir leyes y normas? Y por otro lado, ¿han influido los medios de comunicación a través de las continuas denuncias de los casos, a que el “bullying” se vuelva una moda más que asumen niños y adolescentes, en el afán de sobresalir ante los demás, con un perfil rebelde e irreverente que pasa por encima de quién sea, incluso, la integridad de los demás, sin medir las consecuencias de sus actos?

Porque definitivamente, el matoneo se ha vuelto una moda más. Antes, las personas no conocían siquiera éste término, no se hablaba al respecto de ello. Ahora, pareciera que los chicos quieren llamar la atención, asumiendo comportamientos agresivos y victimizando compañeros, que los etiqueten y los cataloguen como los malos del paseo, como los chicos del “bullying”, como aquellos que generan la noticia que saldrá mañana en el periódico y en el noticiero. El “bullying” se ha convertido en la moda para volverse famoso.

Son totalmente repudiables, todos los actos de éste tipo que generen violencia y víctimas inocentes, por el simple hecho de querer sobresalir o imponer un comportamiento que está por fuera de cualquier tipo de valoración axiológica. Sin embargo, hay que hacer un llamado vehemente a padres de familia, colegios y docentes, y medios de comunicación, para que desde sus respectivas responsabilidades, asuman ésta problemática cómo debe ser.

Los padres de familia, deben procurar por brindarles a sus hijos una crianza basada en valores, tienen que darles ejemplo de sana convivencia, de enseñarle el respeto por los demás, por su salud física y emocional, por su integridad.

De igual manera, los colegios y docentes, tienen la dura tarea de reglamentar y castigar de manera contundente, éste tipo de comportamientos, de manera que se generen precedentes y no se vuelvan a repetir acontecimientos lamentables como los que vemos casi que diariamente en noticieros, periódicos, portales de Internet. Además, cumplir con la labor de complementar la educación en valores que los niños reciben en casa, para lograr fortalecimiento de los mismos, y generación de cultura de valores en nuestros niños y adolescentes.

Y los medios de comunicación, en lugar de seguir promulgando las noticias lamentables que se generan por éste maltrato, que está bien que se denuncien, pero más que denunciar, procurar que los entes competentes tomen las medidas necesarias para garantizar que no se repitan estos episodios y a través de campañas, sensibilizar a los niños y jóvenes, de la importancia de respetar a los demás y de enseñarles, que la violencia no es el mejor camino ni la mejor opción, si se quiere lograr que algún día podamos vivir en una Colombia en paz.

sábado, 23 de abril de 2011

10 maneras de extrañar...


De esas cosas que se extrañan por estos días...

El orden de los factores no altera el producto…

1. Una llamada, mensaje de texto, un DM, de alguien que te da las buenas noches, buenos días, que te dice cosas bonitas o cuánto te quiere, o porque se acordó de ti durante el día, o se le ocurrió dedicarte una canción, o cualquier bobada porque sí, porque al menos pensó en ti o porque sencillamente le importas.

2. A mis abuelitos que están en Cartagena y que adoro con todo mi corazón.

3. Alguien que le guste perder el tiempo conmigo, que se ría de mis locuras, que me abrace cuando tenga frío, que no le dé miedo agarrarme de la mano, que bese mis lágrimas y que ahuyente mis miedos y preocupaciones.

4. A mis amigas de Cartagena con las que solía armar cualquier plan y me secundaban en todo. Con ellas siempre hay garantía de pasarla súper bien.

5. Alguien que me sorprenda. Amo las sorpresas y llevo mucho tiempo sin recibir una que me recuerde precisamente porque las amo tanto.

6. Mi mar. Ya no tengo a quién regalarle mis lágrimas cuando me siento mal o a quién contarle mis penas y angustias sin temor a que me señalen y que me transmita esa tranquilidad que solo él sabe darme.

7. La emoción de ver a alguien, de recibir una llamada de esas que te pone “happy happy”, de las mariposas en el estómago, del no poder dormir de la felicidad, del sentirte correspondida.

8. Las callecitas del Centro de Cartagena, sus murallas, sus plazas, su gente, su algarabía, la alegría que se respira en cada rincón de mi ciudad adorada.

9. Sentir el cariño y afecto sincero, de personas que están contigo, no por pasar el tiempo sino porque de verdad les importas.

10. Y entre otras cosas que extraño, me extraño YO MISMA. Porque tal vez el tiempo y las circunstancias te hacen madurar y cambiar ciertos aspectos de tu vida, pero siendo sincera conmigo misma, me gustaba más cómo era antes. #YoMeEntiendo.

Y es que eso de extrañar, es una vaina jodida…muy jodida…

votar

jueves, 21 de abril de 2011

En la ciudad de los paragüas...


Hoy es un día soleado, de esos pocos que suele haber en Bogotá, la capital colombiana. Y se siente bien esa combinación de frío y calorcito, de verdad, resulta muy agradable, especialmente para aquellos seres que nacimos a orillas del Mar Caribe y que por circunstancias de la vida ahora somos parte de esta caótica, gris y fría ciudad que nos acoge como los extraños alegres que somos.

El 7 de febrero de 2011, a las 10:40 p.m. arribé a la famosa “nevera” procedente de Cartagena de Indias, tierra hermosa y calurosa, en un viaje tan improvisado como inesperado, porque una llamada a las 4 de la tarde de ese mismo día, me indicó que al día siguiente debía presentarme a una entrevista de trabajo a las 8:45 a.m. Era la oportunidad que estaba esperando: un cargo importante en la mejor universidad privada del país, cómo desaprovecharla.

Así que cargada de la mejor energía y de todo lo que te toca empacar cuando cambias de ciudad, con una rara sensación, porque todo fue tan rápido que no hubo tiempo para despedidas, ni nostalgias, ni nada, simplemente unas cuantas lágrimas que lograron salirse cuando por la ventanilla del avión me despedía de las luces de mi ciudad amada y de sus paisajes nocturnos sin saber cuándo las volvería a ver. ¡Ah! Y por supuesto porque dejaba en mi terruño a las personas que más amo sobre la faz de la tierra: mis viejitos lindos, mis abuelitos.

Pero bueno, el reto ahora era demostrar todo mi talento profesional y humano, y conseguir el objetivo: ganar el puesto. Así que a las 8:30 a.m. (15 minutos antes de la hora citada) del día programado, me hallaba sentada en aquella salita de la Oficina de Gestión Humana esperando que me indicaran que debía hacer. Y noté como fueron llegando otras personas, con actitud de ganadores, que venían para lo mismo que yo.

Después de la primera entrevista y las pruebas iniciales, me di cuenta que tenía todo para conseguir el puesto, así que con cero nervios, afronté las siguientes entrevistas y las siguientes pruebas, y así sucesivamente, durante tres semanas de ir y venir, de hablar de mi experiencia laboral, de por qué me había arriesgado a venir a una ciudad extraña a la que solo en repetidas ocasiones había venido de vacaciones y a congresos, de demostrar que efectivamente, era la persona indicada para el cargo, de enfrentarme con personas preparadas al igual que yo, llegó el momento final, la entrevista decisiva, en la que quedamos sólo 2 personas, de 140 que inicialmente enviaron su hoja de vida para postularse al cargo. Y ahí estaba yo, orgullosa por haber llegado a esa instancia, porque mi esfuerzo estaba valiendo la pena.

Esa última entrevista fue con una máxima autoridad de la universidad y una vez salí de ahí, sentí la misma sensación que tuve cuando me hicieron la entrevista en la Universidad que estudié mi carrera para darme la beca con la que me pude formar como Comunicadora. Y así fue, llegó la llamada ganadora: “Felicitaciones Srta. Brú, usted ha sido seleccionada para el cargo…”. La felicidad que me embargaba era indescriptible, mi familia y amigos emocionados por la buena nueva, de verdad un gran logro a nivel personal y profesional.

El 1 de marzo inicié mis labores con muchas expectativas y ganas de demostrar por qué había sido seleccionada para ese importante cargo, que no quedara duda que no se habían equivocado en la elección. Tengo que decir, que es lo mejor que me ha pasado en este año. Amo mi trabajo con pasión, estoy haciendo lo que más me gusta, disfruto cada cosa que hago. Mi jefa y compañeros de trabajo han sido un gran apoyo para que mi acoplamiento sea efectivo, incluso, he sobrepasado expectativas, ya que he aprendido con facilidad procedimientos de sistemas que me toca manejar que parecen complicados, pero a la final, no lo resultan tanto. Me he retado a mí misma para cumplir con todas las responsabilidades del cargo (que son muchas por no decir demasiadas) y con mi trabajo ayudar al cumplimiento de los objetivos de mi departamento. Y lo he logrado, tanto que hoy por hoy me siento muy orgullosa de la excelente profesional que soy y de todo lo que estoy aprendiendo a través de esta nueva experiencia.

Y así como me estoy acostumbrando a mi trabajo, también me estoy acostumbrando a esta ciudad. El frío bogotano es amañador, aunque hay momentos cuando cual niño pequeño se vuelve insoportable. Digamos que es un clima bipolar: cuando empecé a escribir este post había un sol radiante hermoso, ahorita en estos momentos, ya se ha nublado un poco y empiezan a caer unas tímidas gotas de lluvia. Y así se la pasa. Claro, he disfrutado de fines de semana con un sol espectacular y cero lluvias, los cuales aprovechamos con mi familia y vamos a recorrer parques, centros comerciales y otros tantos sitios de interés que tiene esta metrópolis.

He aprendido a cantar bajo la lluvia capitalina nocturna, cuando de regreso a casa, después de un día de trabajo, la lluvia arremete y se empecina en ser mi acompañante. Desde el 5to piso de mi lugar de trabajo, miro por la ventana el festival del paragüas: se le tiene de todos los colores y formas. Ahorita están muy de moda los de bolitas de colores, un style muy “retro”, pero sin duda, el color que más abunda es el negro.

Y así es Bogotá, una ciudad oscura, muy gris. Los colores que más abundan por las calles en la vestimenta de las personas son el negro, gris, azul oscuro, café y morado. Los colores cálidos, propios de la tierra que me vio nacer, escasamente se ven en estos lares. Las personas son igual de frías aunque no te niegan el saludo. Será por eso, que tengo un club de fans por acá que viven encantados con mi alegría, espontaneidad y particular manera de hablar y tratar a las demás personas. Es que el calor humano del costeño es inigualable, tú resaltas dentro de ese grupo de personas monótonas y de poco sonreír. Claro, no generalizo. Gracias a Dios me he topado con “cachacos” alegres y de buen ambiente, que me han recibido muy bien, y ayudado bastante en este proceso de adaptación.

Me gusta Bogotá, pero extraño y no olvido nunca a mi Cartagena del alma. Lo que más me hace falta es mi gente y su calor humano, los colores de mi ciudad, brillantes y esplendorosos, la panorámica cartagenera, sus murallas, las callecitas del Centro Histórico, su estilo colonial, la comida y música caribeña, el vacile y sabor de la gente al hablar, caminar, cantar, el sol, en realidad, el sol no me hace mucha falta, pero sobre todo, mi amado Mar Caribe, el sentarme a cazar atardeceres sobre un Baluarte, el sentir el murmullo del mar aconsejándome y transmitirme la tranquilidad que por momentos me faltaba. Eso es lo que más extraño de mi ciudad.

Muy pronto visitaré a mi ciudad aunque será por pocos días. Por ahora, seguiré disfrutando de los momentos que la vida me brinda en esta nueva ciudad caótica como toda ciudad grande, donde se tienen ventajas al igual que desventajas, donde el sol casi no se aparece, donde cada día al caminar tienes que aprender a esquivar al de al lado, porque te puedes tropezar, y si miras desde arriba, apreciarás la feria de colores que hay allí abajo, cada quien con su paragüas, que en esta ciudad no es una opción o accesorio de ocasión: es un elemento de primera necesidad.

votar

jueves, 27 de enero de 2011

¡No estaba muerta, ni andaba de parranda!


Si, si, ya sé que muchos me han reclamado el terrible abandono en el que tenía a mi blog pero parece que las musas de la inspiración se tomaron unas serias vacaciones o tal vez se me agotaron los sentimientos que me impulsaban a escribir sobre cualquier tema.

Sin embargo, he extrañado mucho el placer de sentarme a escribir frente a un documento en blanco y dejar que las letras fluyan a su manera, que les cuenten mis pensamientos, mis emociones, lo que me alegra y me entristece, lo que me ilusiona y me decepciona, en fin, ya saben, todas esas cosillas que a través de mis posts les hago saber.

Me pasa algo muy curioso y es que aunque no me siente a plasmar muchos pensamientos, suele suceder que mientras camino, estoy en un sitio o haciendo cualquier cosa, voy tejiendo posts mentales sobre diferentes temas que se me ocurren, muchos relacionados con problemáticas de mi ciudad con las que me he involucrado por circunstancias de la vida o tal vez porque muy pero muy dentro de mí, habita una Alcaldesa o yo que sé, alguna tipa idealista, que sueña con resolver tantos problemas que a diario notamos cuando recorro las calles de mi hermosa pero desmejorada Cartagena.

O tal vez, algún atardecer de esos inspiradores me traen a la mente una mezcla de hermosos recuerdos y un toque de nostalgia hace aparición y ese extraño sentimentalismo crea interesantes composiciones en mi mente, y allí se quedan.

Y así pasa con las canciones, con las películas, con las amistades, con la vida misma. Todos se convierten en fuentes de inspiración momentánea, pero sin duda, me he vuelto un poco egoísta y prefiero que esos posts reposen en mi mente, que solo yo pueda recordarlos o ni eso, porque son tan fugaces que con la facilidad con que los pienso, así mismo se desvanecen.

Y hoy, estoy escribiendo estas cuantas líneas para dejarles saber que efectivamente NO ESTABA MUERTA, NI ANDABA DE PARRANDA, simplemente por muchas circunstancias más de ganas que de otra cosa, no había vuelto por aquí, pero ya decidí que eran suficientes vacaciones y pienso retomar nuevamente la escritura en mi blog.

Ni siquiera vine para desearles Feliz Navidad, ni Feliz Año 2011, bueno, ya que, pero sí espero que a todos me les vaya muy bien en este nuevo año que para mí pinta excelente y confío plenamente que así será.

Ah si! Y que el corazón anda muy feliz, soñando despierta, con los pies en la tierra pero mirando al cielo! Nos leemos pronto, muy pronto.


votar

martes, 16 de noviembre de 2010

Premios TWT 2010, yo voté por...

No tengo por qué, pero me gustaría decirles por quiénes he votado este año en las distinas nominaciones de los Premios Twitter 2010, para que por fis', ustedes que tienen cuenta en Twitter también me los apoyen...!!!!! Aquí les van...

* Viajero del año: @adrianitaca y @n0ta_mental (en serio, Vive Colombia, viaja por ella les queda pequeño)

* Emprendedor del año: @alumbraasesores, @pdmono y @guapacho (de lejos, los mejores proyectos)

* DJ del año: @n0ta_mental (que sea una excusa pa' traer de vuelta los #musi2me)

* TwitterCam: @Catalba (por sus clases de cocina)

* TwitterPic: @MedicinaSonora (por su excelente Flikr)

* TwitterGamer: @guapacho (me consta lo que le gustan los videojuegos eh)

* TwitteroRevelación: @rockerfuckerG (pura actitud, excelente)

* MejorNick: @perrohijueputa (porque me gusta y qué)

* Avatar del Año: @Turint (porque todo los que pone son chéveres)

* Qué categoría cruel: Bloguero del año: Repartiré mis votos entre @state_0f_mind @Turint @n0ta_mental y @Princesasamaria (los que nunca me canso de leer)

* Twittero del Año: @solano (por sus aportes, comentarios, música...)

* Mejor músico: @SantiCruz y @SilvestreFDC (son los que me gustan)

* Mejor celebridad: @isasan (porque me cae bien y ya)

* Mejor Medio: @eltiempocom y @rcnlaradio (los que de verdad leo y escucho)

* Un momento, qué hace @airescolombia en mejor marca?! WTF!!!!! En fin, en esta categoría me voy con @nokia_co

* En Twittero Sexy me dejaron afuera a @ManoloPaez en todo caso me voy con @albertomario77 y @n0ta_mental

* Twittera más Sexy: @adrianitaca (no tiene competencia, así de sencillo)

* Mejor Blog Comercial: @blogvallenato y @guapacho (muy buenos en lo que promocionan)

* No sabría por quién votar en Twitter Sport, pero démosle el voto entonces a la súper chévere de @AndreaGuerreroQ

* Pareja Twittera del Año: @KaThyGamez y @ahediaz; @state_0f_mind y @n0ta_mental; @ximenota17 y @MundoLuque (puro love)

* Twitter Opinión: @solano y @Asmodeo (opiniones sinceras, directas y acertadas)

Listo! Esos fueron y serán mis votos hasta que cierren las votaciones...!

Si tienes cuenta twitter puedes ingresar a http://www.entretengo.com/premiostwt y votar.

Los mencionados anteriormente, son dignos de ganarse uno de esos premios este año, así que espero que los tengan MUY en cuenta al momento de votar...!!!!

No siendo más, me despido, y ya saben, pueden votar cada 24 horas, hasta el 15 de diciembre...!

Chau! ;-)

votar

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡Sí, a las Fiestas de Independencia!


“Hubo una pugna por la Presidencia de la Junta Suprema de Gobierno, creada para dirigir los destinos de Cartagena de Indias mientras la situación en España se restablecía. Dicho cargo lo ganaría en elecciones García de Toledo. Los hermanos Piñeres, en su frustración, idearon una campaña encaminada a ganarse el apoyo del pueblo: la independencia absoluta de España. El orgullo partidista y patriótico de los Piñeres estaba en juego. Los hermanos decidieron reunir al pueblo estimulándolo a presionar para realizar la declaratoria de independencia absoluta. El 11 de noviembre de 1811 la Junta Suprema de Gobierno se reuniría en el Palacio de Gobierno para tratar ciertos temas, entre ellos el de la declaratoria de independencia absoluta, propuesto por Germán Gutiérrez de Piñeres, quien hacía parte de la Junta.

Los cartageneros convocados por los Piñeres que estaban reunidos en el barrio de Getsemaní, esperaban con impaciencia el transcurso de la crucial reunión. Llegó entonces la noticia de que se aplazaría una vez más la susodicha declaratoria y la multitud enardecida y arengada por los piñeristas, entró en la Plaza de la Aduana de donde sacó de la Sala de Armas el aprovisionamiento suficiente para presionar por la fuerza, si era necesario, a la Junta de Gobierno. Entró la turba al propio Palacio de Gobierno, y en medio de recriminaciones a los aplazadores, lograron que los allí reunidos firmaran el Acta de Independencia Absoluta de España, toledistas, piñeristas (que regresaban al poder por la fuerza) y demás. Más tarde la Junta ordenó la lectura del "Bando" para hacer pública el Acta, jurando separarse definitivamente de la Corona Española.” (Tomado de Wikipedia.com)


Esa es la historia que desde pequeños nos enseñan en los colegios a todos los cartageneros, para que entendamos porqué todos los 11 de noviembre, nuestra ciudad se engalana de fiesta y celebraciones por doquier.

Muchos dirán que esta celebración de “independencia” es un absurdo, pues aunque nuestra ciudad dejó de ser dominada por el yugo español en cuestiones de gobernabilidad, actualmente, los españoles son propietarios (y accionistas mayoritarios) de grandes empresas y organizaciones cartageneras, lo que lleva a pensar que seguimos dependiendo del capital español para poder adelantar los proyectos de ciudad.

Otros relacionan la dependencia de Cartagena, con temas correspondientes a problemáticas económicas, sociales, culturales. Para ningún cartagenero, y considero que ante la iniciativa de los medios de comunicación de mostrar esa “otra Cartagena” (que si bien, logran dimensionar aspectos muy precarios, no abarcan la totalidad de los mismos), y para la mayoría de los colombianos, no es un secreto que esta hermosa ciudad del Caribe, tras sus murallas esconde profundas crisis de corrupción en los gobiernos distritales, altos niveles de pobreza extrema, aumento desconsiderado en los niveles de inseguridad, problemas de tipo social como la drogadicción, prostitución turística con menores de edad, problemas ambientales como el Mercado de Bazurto y varios cuerpos de agua, la contaminación visual, auditiva, carencia de infraestructura vial que garantice la movilidad, problemas con el alcantarillado y desagüe que en época invernal muestran claramente las consecuencias de esta falta de gestión, provocando que muchos barrios sufran crueles inundaciones, dejando a sus habitantes damnificados, muchos pierden todos sus enseres y les brindan una ayuda que no es más que un pañito de agua tibia que “soluciona” el problema momentáneamente, pero como ya sabemos la triste historia se seguirá repitiendo anualmente, para la época de lluvias en la ciudad, mientras no se tomen las medidas correspondientes y acertadas para solucionar esta problemática de raíz.

Si, Cartagena más allá de su reconocida belleza arquitectónica y colonial, de su riqueza histórica, y de lo que significa en la historia de Colombia, posee una cantidad de problemas que se han vuelto “vox populi” y que en realidad, quedan muy difíciles de esconder. Y problemas hay en todas las ciudades del país, similares e incluso más graves que los de Cartagena, pero por ser una ciudad turística, considerada una de las ciudades-imagen de Colombia en el exterior, por ser la segunda sede de Gobierno, no se tolera que se tengan esa serie de problemáticas que ponen en riesgo la estabilidad económica, social, cultural de la ciudad y del país, considerando que Cartagena es una de las ciudades que más ingresos le genera a Colombia por las entradas turísticas y portuarias, dinero que no se re-invierte en la misma ciudad, sino que entra a hacer parte de los recursos del Estado.

Si, a pesar que muchos “anti-festivos”, utilicen estos argumentos y pregonen estos problemas (que sobredimensionen con exageración), en su afán por opacar la conmemoración de las Fiestas de Independencia, las celebraciones anuales son inevitables y son ese acontecimiento que cada año esperan los cartageneros para gozar y disfrutar una fecha especial para la ciudad.

Para esta misma época, se lleva a cabo el Concurso Nacional de la Belleza, un evento de carácter privado en el que se elige la representante de la belleza colombiana ante el mundo. El tema del Concurso levanta toda clase de reacciones: los que les encanta y los detractores. Sin embargo, a pesar de las calificaciones de evento “elitista, banal, superficial” que le dan algunos, este Reinado es un “valor agregado” que para bien o mal, se utiliza como estrategia para atraer gran afluencia de turistas a la ciudad y por ende, generar mayores ingresos a la misma, y toda la cantidad de empleos, sub-empleos, que se generan alrededor de éste. Además, por su compromiso social, el Concurso Nacional de la Belleza, dona gran parte de los recaudos que obtienen en los eventos para causas sociales en la ciudad y en otras partes del país. ¿Donan lo justo o migajas? Habrá que preguntarle a Raymundo Angulo que opina al respecto y/o que demuestre con cifras autenticadas el valor de las inversiones que realizan en dichas labores sociales, pero lo cierto es que muchas personas dan testimonio de las ayudas que reciben a través de esta entidad y no expresan otra cosa que no sea agradecimiento.

De esa manera, anualmente los cartageneros esperan la época novembrina para disfrutar de ambos eventos: las fiestas de la Independencia y algunos eventos públicos del Concurso Nacional de la Belleza. Año tras año, la ciudad se llena de turistas que vienen a disfrutar de las tradiciones y costumbres que se han multiplicado y mantenido de generación en generación, pero de las cuales al mismo tiempo se ha perdido gran parte de la esencia.

Y es que las Fiestas ya no son lo de antes. Si bien, cada quien hace su ambiente y disfruta las fiestas a su modo, el contexto general de estos días se torna pesado, porque muchos en nombre de esas costumbres y tradiciones aprovechan para hacer de las suyas, irrespetando y agrediendo a sus coterráneos. Por eso, muchos cartageneros deciden “emigrar” por esos días de la ciudad, para no estar inmiscuidos en ese caos que se han vuelto nuestras fiestas.

Y es un pesar, que se haya llegado a estos extremos. Aunque el gobierno Distrital, realice campañas que buscan concientizar a las personas de vivir unas Fiestas tranquilas, sanamente, sin necesidad de llegar a agresiones de ningún tipo, parece que los cartageneros relacionaran “fiestas” con “vandalismo”.

El buscapiés, la maizena, el agua y ahora la espuma, son esos elementos que caracterizan las Fiestas de Independencia, pero su uso inapropiado ha ocasionado que en lugar de disfrutar con ellos la gente termine agrediéndose y los eventos, terminen siempre en peleas y bochinches.

Los disfraces típicos como los negritos untados de aceite que antes asustaban a quienes transitaban por la ciudad, ahora se han convertido en una especie de “atraco indirecto”: o me das dinero o te mancho la ropa, situación que ha obligado a la gente a optar por cargar siempre para esta fecha muchas monedas de $50 con tal de no ser “manchados” por estos personajes.

Y las Fiestas son tan lindas, son hermosas, porque despliegan todo ese SER cartagenero, todas esas costumbres y tradiciones que heredamos de todas esas culturas que para épocas de la Colonia habitaron nuestra ciudad, sus bailes, sus vestidos, sus expresiones culturales, una mezcla cultural exquisita, que nos hace sentir muy orgullosos de nuestras raíces, de nuestros descendientes.

Son una forma de conectarnos con la esencia de la ciudad, de entender el significado de lo nuestro, de amar lo que nos pertenece, de vivir y disfrutar una fecha memorable para nosotros, de hacer parte de una gran fiesta que la historia nos regaló.

Como cartagenera, amo las Fiestas de mi ciudad, porque me encanta disfrutar de toda esa riqueza cultural, de esas tradiciones, porque para estos días me siento más orgullosa que nunca de ser cartagenera, de haber nacido en este Corralito de Piedra, en esta ciudad que enamora, que maravilla a propios y visitantes, por la que siento infinita pasión, la que no me canso de recorrer, de admirar, de deleitar. Es mi ciudad y la quiero como una hija quiere a su madre, la defiendo a capa y espada de quienes sin conocerla realmente se atreven a juzgarla, y me duelen sus problemas, me duele ver como se deterioran las cosas con las que yo crecí, cómo por la falta de gestión de unos gobernantes, la ciudad sufre, sufre su gente, la que sin embargo, muy a pesar de todo, se sigue enamorando cada día más, de su perla del Caribe.

Cartagena tiene problemas es cierto, pero son asuntos que el gobierno Distrital y nacional, tienen que resolver durante todo el año, y no esperar que se intensifiquen para “intentar” buscar unas soluciones que resultan ser momentáneas y no radicales ni absolutas.

Quienes se llenan la boca diciendo “que suspendan las Fiestas de Cartagena”, no tienen ni idea, de lo que éstas significan en el sentir, vivir, del cartagenero nativo. Quitarles las Fiestas de Independencia a los cartageneros, es eliminar la historia, es robarles sus tradiciones y costumbres, es dejar a un pueblo sin la ilusión anual que por unos días los problemas se pueden olvidar y vivir la vida como el carnaval que es, aunque después haya que volver a la realidad.

Mi fiesta

¿A qué no adivinas que celebro yo?
Doscientos años vividos
independiente destino
con fervor de pueblo libre.


Celebro el bicentenario

con mil velas en las manos

entre flores y cabildos

y el bando ya fue leído.


¿A qué no adivinas que celebro yo?

Las fiestas de independencia
Estas son las fiestas de mi ciudad por una sola Cartagena.

Fiesta eres tu fiesta soy yo


De Pedro Romero y Padilla

al lancero que hoy te invita

al color de los disfraces.


Resuenan canciones del alma

hay polleras y comparsas

en los barrios y terrazas
el pueblo siempre es quien manda.


Fiesta eres tu fiesta soy yo

Pregones....

Somos una sola raza
Somos una sola voz que canta
Aquí en mi tierra la gozo
Los tambores me gritas pásala sabroso
Las reinas tienes sus barras
Esa es, esa es, la reina que gana, todos las aclaman

De esta tierra linda soy yo, soy yo, soy yo.....
Fiestas de independencia... Cartagena




votar