domingo, 31 de enero de 2010

¿Competir por ‘amor’? No, gracias…paso.


Dicen que la vida es una continua competencia. Desde que te conciben, hay un ganador, ese espermatozoide que logró no sólo llegar rápido a ese huevo llamado óvulo, sino que además consiguió ingresar, creando una nueva vida: TU. Y desde pequeños nos enseñan a competir con los amigos, con los hermanos, con los primos, con el vecino, con todo el mundo y en todas las áreas de la vida, claro, evidentemente “somos ganadores” y debemos demostrarlo, pero como no siempre se gana, también aprendemos a “ser perdedores”, (aunque confieso que siempre me ha costado trabajo hacerlo) a tratar de aceptar la derrota con la cabeza en alto y continuar nuestro camino.

Y bueno, yo siempre he sido competitiva en todo lo que hago. Me esmero por demostrar y demostrarme que soy una persona capacitada, con todas las cualidades correspondientes, que siempre doy lo mejor de mí, que puedo marcar la diferencia entre el resto de las personas, y sí, me gustan los retos y los asumo siempre con la firme convicción de sacarlos adelante, de lograr la meta.

Es así como he conseguido muchas cosas a nivel personal y profesional. Desde las épocas del cole siempre me destaqué por estar entre los primeros lugares, para ingresar a la Universidad competí contra más de 1.500 personas para obtener una beca que me permitiera estudiar toda mi carrera, y adivinen: LO CONSEGUÍ. Después de la universidad, la competencia aún se vuelve más dura, para conseguir un trabajo hay que sacar las garras y demostrar por qué mereces tener ese puesto, en fin, toda la vida no las pasamos compitiendo, que ya ni nos damos cuenta cuando lo hacemos inconcientemente.

Pero hay un ámbito en la vida, en el que también se compite, ya saben, por aquello que dicen “en la guerra y en el AMOR, todo se vale”. Sí señor, y bueno será porque ya he crecido, porque ya he madurado algo, que la verdad NO ME INTERESA para NADA seguir compitiendo por “amor”.

Desde mi época adolescente, solíamos “competir” entre amigas, a ver quién lograba cautivar a ese chico por el que todas moríamos. Nos poníamos más bonitas, le hacíamos detalles, en fin, cada quién apelaba a sus mejores estrategias a ver quién se salía con la suya. La verdad, aunque no parezca, yo soy muy tímida para esas cosas, me da pena, entonces siempre era como la más quedada del grupo, pero eso no quería decir que no conquistara objetivos. Me costaba (tiempo pasado) decir hasta un “me gustas”, pero de verdad que era para mí todo un martirio y un proceso, primero reconocerlo y después expresarlo, siempre esperaba que me lo dijeran primero a mí, nunca daba yo el primer paso. Y bueno, era claro, que los chicos también competían entre ellos a ver quién se levantaba a quién.

Luego fui creciendo, y fueron apareciendo nuevas personas interesantes en mi vida. Y como siempre me ha sucedido, resulta que donde yo pongo el ojo, lo tienen puesto unas 100 mil más, “ole, pero que antojadas”, digo para mis adentros, o la antojada ¿seré yo? En fin, el susodicho resulta tener todo un club de fans detrás de él y ahí se viene para mí el terrible dolor de cabeza: tener que “competir” contra ese poco de mujeres por el “amor” del sujeto.

Creo que por darme cuenta que al final de la competencia, el sujeto, objeto de muchas locuras y otras ocurrencias, no valía la pena tanto como pensaba y esperaba, por terminar siempre con el corazón roto y las ilusiones deshechas, porque como dice Fanny Lu me sentía “…tan restregada como un trapito de esos que están viejos”, fue que me cansé, ME MAMÉ literalmente de ese cuentico de quererme ganar el corazoncito de algún otro sujeto por ahí, y a la final terminar como siempre: triste, aburrida, decepcionada de la vida y con unas ganas inmensas de meterme en el convento de las Hermanas Clarissas.

ME MAMÉ, de estar pensando estrategias para superar a una o dos o miles de “rivales”, a las que de pronto conocía o casi siempre resultan ser unas perfectas desconocidas. Sí señor, ya no más estrategias y nada de esas vainas; de ahora en adelante, mi mejor estrategia y la cual siempre me ha funcionado, es seguir siendo yo, la linda, la detallista, la “empalagosa”, la cursi, la risueña, la desordenada, la indiscreta, la sincera, la pilosa, la ErikaPao que todos conocen. Ya no trataré de conquistar ningún corazón a menos que vea la misma intención por parte del sujeto hacia ésta sujeta.

ME MAMÉ, de estar “enfrentada” con ex novias que vuelven pidiendo cacao, porque muchos no logran cerrar ciclos, si no que dejan abierta esa posibilidad, y de verdad es muy harto tener que lidiar con una situación de esas. Por lo general, terminan ganando las ex novias por aquello de “es mejor malo conocido, que bueno por conocer”, pero me causa gracia y se siente un fresquito, cuando esas relaciones terminan en NADA, por lo general, las segundas, terceras y cuartas partes están condenadas al fracaso, porque hay cosas que irremediablemente no cambian.

ME MAMÉ, de estar compitiendo con otras mujeres afanadas en buscar al hombre de su vida, como si no existieran otros hombres en el mundo. Esas que sienten que las va a dejar el tren y entonces se quedarán para vestir santos. ¡Oh por Dios! De verdad, que no muchas gracias.

ME MAMÉ, de estar amargándome por las culicagadas que no faltan, esas que quieren ganar experiencia, que más bien están en busca de un “profe” al mejor estilo de Miranda, No, muchas gracias, también paso.

En fin, ya no competiré más por amor. SE ACABÓ, “the game is over”… Y por esta razón, no me sentiré una PERDEDORA, una “loser”, para nada, al contrario, siento que gano cosas para mí misma, me aprendo a valorar más, a quererme más, a tener más dignidad conmigo, a no rebajarme y humillarme por y ante cualquiera.

La competencia siempre será conmigo misma, demostrarme cosas que si puedo lograr más allá de las que pensaba. Si alguien llegara a gustarme y siento ese mismo sentimiento de vuelta, no me afanaré por “conquistarlo” y ganarme su corazón. Si somos el uno para el otro, las cosas se darán naturalmente, sin presiones, ni correndillas, sin fórmulas, ni estrategias, así funciona el “amor”, el verdadero. Siempre existirán las rivales, eso está claro, pero mientras uno realice las cosas correctamente y sin pensar tanto en la contraparte, nos irá mejor. Ya no se trata de competir, se trata de lograr, de mantener algo lindo entre los dos. Lo demás vendrá por añadidura.

Y como el poeta Mario Benedetti, lo resume muy bien en su “Táctica y Estrategia”, yo haré lo mismo…

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.







sábado, 23 de enero de 2010

El doctorado...

Esta canción ha incursionado pero de qué manera en mi vida...la escucho a diario, muchas veces al día...aunque aún no logro entender por qué exactamente me gusta tanto, tal vez será porque me identifique con algunas estrofas (no con toda la canción, no es la adecuada en este momento de mi vida), pero lo cierto es que me fascina y la quiero compartir con ustedes.

EL DOCTORADO - TONY DIZE

Hoy pienso en el momento en que te conocí
Hoy me doy cuenta que perdí todo sin tí
La vida me enseño que pa´ amarte era así
Mas no aprendió a olvidarte y como hacer sin ti

Lo tengo todo mas de lo que yo pensé
Mas siento que sin ti perdí
que fracasé...
Saqué la puntuación más alta en el amor
pero de nada vale...

Tengo un gran conocimiento
Yo más que eso tengo un doctorado
Tengo el corazón graduado en sentimiento
Con la nota que jamás nadie ha alcanzado

Tengo mis sueños contigo,
Todo lo que sé tu me lo haz enseñado
Nada de lo que yo conozco es fingido
Todo lo que tengo, mas o menos
lo perdi...

No se como hacer sin ti
Teniendo todo o nada me queda sin ti
De que me vale...

Si tu no estas aqui a mi lado
nena dame vale
No se como hacer sin ti
teniendo todo o nada, me queda sin ti
De que me vale

Los mil diplomas y los honores de nada
me vale...

Vivo enamorado y loco...
Yo sin ti vivo fracasado y loco
Si tu no estas aqui
aqui a mi lado
de nada vale ya
lo que se y mi doctorado

Vivo enamorado y loco...
Yo sin ti vivo fracasado y loco
Si tu no estas aqui
aqui a mi lado
de nada vale ya
lo que se y mi doctorado

Tengo una casa de campo, con miles de premios
sobre el tablillero
Tengo mi carrera y mi cuentas de banco
Tengo tantas ganas de vivir
y muero de amor

No se como hacer sin ti
Teniendo todo o nada me queda sin ti
De que me vale...

Si tu no estas aqui a mi lado
nena dame vale
No se como hacer sin ti
teniendo todo o nada, me queda sin ti
De que me vale

Los mil diplomas y los honores de nada
me vale...

Vivo enamorado y loco...
Yo sin ti vivo fracasado y loco
Si tu no estas aqui
aqui a mi lado
de nada vale ya
lo que se y mi doctorado

Vivo enamorado y loco...
Yo sin ti vivo fracasado y loco
Si tu no estas aqui
aqui a mi lado
de nada vale ya
lo que se y mi doctorado

miércoles, 20 de enero de 2010

Sólo con el tiempo...


Hoy quiero compartir con ustedes una reflexión que me regaló una de mis mejores amigas del colegio, María Victoria Ramos, a quien de cariño siempre le hemos dicho "Vicky" pero yo le digo (aún) "mami" porque siempre ha sido más alta que yo y era nuestro polo a tierra en esa desordenada época de adolescentes...Pues sí, "mami" me regaló esta reflexión en el 2002, estando en 11°, luego de sufrir creo que mi primera decepción amorosa, una experiencia bastante amarga a mis 16 años, que me golpeó muy fuerte, pero que gracias a todas esas personitas que me rodeaban, con sus ánimos y no se que más, pude salir adelante, y superar ese impase de la vida...

Bueno, resulta que yo guardé aquella cartita en mi caja de Pandora, en mi baúl de los recuerdos, y siempre, cuando me encuentro atravesando algún momento difícil, sobre todo en el ámbito sentimental, o que me genera confusión, la saco y la releo, y me llena de un optimismo para seguir luchando por mis metas e ilusiones.

Aquí se las dejo con mucho cariño, quizá ya muchos la hayan leído, o les ha llegado a sus correos electrónicos en forma de forward, en todo caso, vuelvo y se las comparto...

"Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer al vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado...aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.

Aprenderás que las buenas amistades continuan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.

Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amiga (o) haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar su compañía.

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene influencias sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables que lo que hacemos.

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa adónde llegaste, sino adónde te diriges...aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando caes, tal vez sea una de las personas que te ayuden a levantar.

Madurar tiene que ver más con lo que has aprendido de las experiencias que con los años vividos.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho a ser cruel.

Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo.

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que perdonarte a tí misma (o).

Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado en cualquier momento. Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y solo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas, cuando creías que no se podía ir más. Es que realmente la vida vale la pena cuando tienes el valor de enfrentarla".


martes, 19 de enero de 2010

Cosas que pasan...


Como usted muy seguro sabe, o si no sabe se lo cuento, yo soy una adicta de tiempo completo de los helados de Yogen Früz, especialmente, el de sabor a Frambuesa, sí ese que es azul y ya se imaginará como me deja la lengua, y que me fascina acompañarlo con leche condensada y ositos de gomitas. Para mí la felicidad se parece mucho a un vaso mediano de ese helado, así tal cual como lo describí…

Bueno, les cuento eso, porque ayer como sabrán me encontraba muy bajoneada de ánimos y mi mamá, que es mi mejor amiga y la mujer que más amo en este mundo, lo notó y me invitó a subirme el ánimo de la forma más dulce y agradable, y sobre todo que me encanta: comiendo helado. Así que nos encontramos en el Caribe Plaza y listo, a disfrutar de eso tan rico que me fascina.

Cuando llegué al mostrador, hice mi pedido, esta vez pedí un vaso pequeño y de sabor Uva (pequeño por aquello de la dieta y sabor a uva porque no había de frambuesa). La chica, una joven muy atenta, empezó a prepararme mi helado cuando en esos momentos llegaron dos chicas, un policía y uno de los guardias de seguridad del centro comercial.

Escuché cuando la niña de Yogen le dijo a uno de las chicas: “si me dejas trabajar, te colaboro”. Resulta y pasa que aquella muchacha hace unos minutos había ido a comprar un helado y por descuido dejó su celular del otro lado del mostrador. Ella asegura que la empleada de Yogen muy seguramente, tomó el celular y cuando ella regresó, no lo encontró y preguntó, nadie le dio razón.

La pobre chica de Yogen, entre lágrimas, aseguraba que ella no había tomado ningún celular, y si así hubiese sido, ella lo hubiera devuelto porque no es ninguna ladrona. Lo verdaderamente irritante, fue la actitud con que la “afectada” llegó a reclamar lo perdido. Con un ímpetu de importante, “obligó” a la vendedora a que le abriera la puerta de acceso al kiosco heladero, para revisar cada estante, cada congelador, en busca del dichoso celular.

Legalmente, eso está prohibido, para realizar esa acción, era necesaria una orden judicial. Y a todos los que nos encontrábamos presente, nos pareció un abuso de autoridad y una falta de respeto para con la vendedora, que accedió a dejar revisar su puesto de trabajo, para liberarse de toda sospecha y acusación. Fueron momentos tensionantes. La vendedora continuaba atendiendo mientras la “otra” revisaba cada recoveco del kiosco. Con las lágrimas en los ojos, la niña repetía que ella no había tomado ningún celular.

Mientras, la gente alrededor miraba con preocupación e indignación lo que estaba sucediendo. Todos comentaban ¿es acaso una obligación de la vendedora estar pendiente del descuido de sus clientes? ¿Qué reclama esa “niñita de papi y mami” cuando el descuido fue de ella? ¿Será que todos cuando se nos pierde algo por nuestro descuido nos devolvemos a hacerle show a la persona del lugar donde “supuestamente” dejamos lo extraviado? Sinceramente, con tantas personas que transitan por ese centro comercial, y especialmente, por esa zona, es muy difícil que la vendedora pudiera percatarse del celular abandonado, y estando detrás de un mostrador que no le permite visibilizar lo que está al otro lado.

Después de tanto revisar y no encontrar nada, las dos chicas abandonaron el Centro Comercial, junto al policía medio palo, que las acompañó. La susodicha habló de demandar a la vendedora y se marchó haciéndose la importante.

Mi mamá y yo nos lamentamos mucho de esa situación, y tratamos de animar a la pobre niña, que quedó hecha un mar de lágrimas. Esas son las injusticias que causan repudio. Una niña que en su rostro se le nota lo humilde, que está trabajando porque lo necesita, pero no por eso, quiere decir que sea una ladrona, porque si le dan la oportunidad de atender SOLA un kiosco de helados de un importante centro comercial, es porque la empresa encontró en ella una serie de cualidades y valores que debe tener una persona de esas, ante todo, la responsabilidad y honestidad que implica.

Llegar otra persona, que porque tiene un poco más de recursos, cree que puede venir a humillar a otros que considera por debajo suyo, no se justifica. Lo cierto, es que todas las personas alrededor, fueron testigos de la humillación a la que fue sometida la niña, y muchos abogados presentes, le prestaron todo su respaldo en caso tal, la demanda resultara cierta.

En un lugar público, nadie tiene porqué estar cuidándole las pertenencias a nadie. Cada quien es responsable de lo suyo. Así que ustedes ya saben, cuiden muy bien sus pertenencias y no esperen que un tercero lo haga. Si no lo haces tú, es probable que nadie lo haga.

lunes, 18 de enero de 2010

Una cita con el mar...


Hoy no fue un día fácil. La mañana estuvo complicada, bastante. Problemas salían de donde menos lo esperaba, de dónde nunca los había buscado. Sentía una impotencia profunda, un dolor desgarrador en el pecho, ganas de llorar, de gritar, de pelear contra el mundo, que parece esmerarse en quererme quitar los momentos de felicidad que la vida me regala y a los responsables de esos momentos.

No sé. Fue una mañana bastante extraña. Quería morirme, quería desaparecer, quería abrir un hueco y no salir nunca más. Nada conseguía animarme. Ni siquiera las canciones que siempre suelen colocarme una sonrisa en la cara, por más gris que parezca el día.

Quería desahogarme y no podía. Una terrible presión en el pecho que no me dejaba respirar tranquila, tantas cosas dando vueltas en mi cabeza, que llegué a sentir por momentos que me enloquecía. Hubiese sido capaz de autoponerme una camisa de fuerza.

Escribí unas cuantas locuras en alguna red social a la que pertenezco. Por ello, ya recibí varios regaños de mis “seguidores” quiénes se alcanzaron a preocupar por la “gravedad” de lo que allí aparecía escrito. Sinceramente, no medí el nivel dramático de lo que puse. No hubo tiempo ni cabeza para ello. Pues sí, la “Drama Queen”, esa soy yo.

No almorcé. El hambre no apareció por ningún lado. No quería nada y así intentara comer, todo me sabría a muerto. Así como me sentía yo. Como quería estar.

Salí a la calle sumergida en un letargo espantoso. Miraba a todo mundo con cara de pocos amigos. Me coloqué mis gafas de sol para que nadie mirara mis ojos tristes y las lágrimas que solas, sin mi permiso, se derramaban.

Como todos esos días negros, en lo que todo sale al revés, el mío no podía ser la excepción. Llegué a reclamar unos exámenes médicos que debían estar listos desde el viernes y resulta que no, que hacía falta uno, y para colmo, en unas horas tendría la cita con el médico que los revisaría. Como faltaba poco para llorar a moco tendido, la niña entendió que debía darme los exámenes YA, en el acto y así lo hizo.

Metí las hojas en el bolso como fueran, no me importaba si se arrugaban. Crucé la calle bajo el inclemente sol cartagenero, que trataba de llamar mi atención con todo su esplendor, pero ni eso quise notar. Tomé el bus y me dirigí hacia mi destino. En el trayecto iba pensando en todas las cosas que me habían sucedido. Hice un esfuerzo por no pensar más y me quedé dormida un rato.

Cuando desperté, me encontré inmersa en un trancón inmenso a la entrada de Bocagrande, provocado por un accidente entre dos busetas de servicio público. Los carros parecían congelados, no se movían ni un centímetro. Mi desesperación se hizo mayor, miré el reloj pensando “voy a llegar tarde a la cita”. Pero tampoco tenía los ánimos como para bajarme y caminar las 10 cuadras que me hacían falta para llegar y con ese sol de 3 de la tarde, menos. Así que esperé paciente a que el nudo se desenredara y después de media hora llegué a la cita, justo a tiempo.

Estoy bien, sana. Gracias a Dios no tengo nada, mis riñones están perfectos. Es una buena noticia, pero mi tristeza no me permite celebrar. El urólogo tal vez notó mi rostro desencajado y me dijo: hey, alégrate, no hay nada de qué preocuparse. Una falsa sonrisa y un suave “pues sí”, fue mi única respuesta. Agradecí la atención prestada y salí de nuevo a enfrentarme a la ciudad.

Ya me dirigía a tomar la ruta de regreso a casa, cuando una suave brisa me acarició y ese olor a mar, me hizo el llamado. Estando tan cerca, no puedo irme sin ver el mar, sin pisar la playa, así que me devolví y tomé el rumbo que mi corazón me indicaba. Eran las 5 de la tarde, y el sol estaba todavía en su esplendor pero ya con ganas de irse a dormir. Llegué y me senté en un pedazo de madera que encontré, fijé mis ojos en el horizonte y empecé a hablar con él (el mar). Sus olas me pedían que les contara mi tristeza. Así que decidí abrir mi corazón y sacar todo eso maluco que me atormentaba, que se quería robar mi felicidad. Le regalé mis miedos y temores, mis frustraciones e inseguridades, cualquier rencor pasado que aprisionaba, las ilusiones rotas, los corazones partíos, las heridas del ayer, los desaires recibidos, los amores que no fueron, los proyectos cancelados, los celos que me ciegan y no me dejan querer libremente, y mientras lo hacía, mis lágrimas saladas se juntaron con sus aguas y se volvieron mar, se fueron.

Fue un momento de entera conexión con mi mar adorado, con ese mar Caribe que tanto amo. Miraba al cielo y agradecía a Dios esa maravillosa oportunidad que me daba de poder descargar en el mar, todas esas perturbaciones que me aquejaban, y que en una cita con él, había dejado salir de mi vida. Sin duda, redescubrí que para mí no hay mejor terapia para el alma, que una cita con el mar, mi mar.

Me levanté y me sentí muy liviana. La apretazón del pecho había desaparecido. Sonreí, cerré mis ojos, y suspiré profundamente ese aire limpio que huele a agua salá, arena y sol. Ahora sí, estaba lista para volver a mi mundo. Subí a la ruta y tenía esa sonrisa en el rostro que no se podía desdibujar.

Miraba a mí alrededor, la gente que pasaba, que estaba en la calle. Pensé en muchas cosas, en mi vida, en todo lo que tengo para ser feliz y que muy poco aprovecho. Pensaba en los problemas de esas personas, en la tristeza que reflejaban algunas en sus rostros, miraba a ese pobre vendedor que en todo el día no había podido vender mucho y su rostro desesperado porque ya la noche caía. Miré al mendigo acostado contra un muro, pidiendo un poco de caridad a quienes pasaban. Me miraba a mí misma, y me daba cuenta de lo afortunada que soy, por tener todo lo que tengo. Y en lo boba que soy a veces, cuando me dejo agobiar por pendejadas y cosas que tienen solución.

Para finalizar el día, mi madre me invitó a comer uno de mis helados favoritos en el Caribe Plaza, mi Yoguen Früz. Cuando me reuní con ella, mi cara era otra. Saboreé el helado como si nunca me hubiese comido uno y me prometí a mí misma, no dejarme decaer fácilmente, ante cosas tan sencillas, que pueden complicar la vida un ratico, pero siempre hay que saber actuar para no dejarse llevar por las circunstancias y lograr salir victoriosa de los conflictos.

Después de todo, mi día no fue tan malo. Hoy aprendí muchas cosas, o más bien, recordé esas cosas que la vida nos enseña pero que pronto olvidamos y no ponemos en práctica. Y entonces, se me vino a la mente esa canción del grupo Niche que dice “Hay cosas bonitas, que con los ojos no vemos y que por dentro llevamos pero no lo sabemos”. Hagamos lo que diga el corazón. Y me acordé de él.

domingo, 17 de enero de 2010

¡NO a la lluvia de sobres!


Cambian los tiempos, cambian las costumbres, aunque la verdad quisiera que estas últimas perduraran más a través de los años.

Resulta y pasa, que en la actualidad ha tomado fuerza una nueva “costumbre” que para mí implica más una moda de muy mal gusto y que está por fuera de cualquier código de etiqueta y protocolo existente: la lluvia de sobres.

Pero, ¿en qué consiste la dichosa “lluvia de sobres"? La lluvia de sobres consiste básicamente, en solicitar a sus invitados de cualquier celebración, llámese baby shower, bautizo, cumpleaños, primera comunión, confirmación, quinceañero, matrimonio, aniversario, entre otras que se le ocurran, que en lugar de obsequiar cualquier regalo que le nazca de su corazón y de su bolsillo, introduzca en un sobre una X cantidad de dinero, que ya queda a merced suya, cuánto será.

Particularmente, me produce un muy mal gusto cuando llegan tarjetas de invitación y en un papelito por separado o en la misma tarjeta dice “LLUVIA DE SOBRES”. Sinceramente, me siento OBLIGADA a dar dinero para poder asistir a la fiesta, es como si pagara un cover o el plato de comida que me van a brindar. Y al igual que yo, existen muchas personas que les causa incomodidad esta nueva moda adquirida en las celebraciones familiares, de amigos y conocidos.

¿Dónde queda la magia de encontrar el regalo perfecto y de mirar la cara de asombro y/o felicidad del agasajado al mirar el detalle que con mucho cariño se le preparó? Esta es la costumbre que yo no estoy dispuesta a dejar perder, por un simple formalismo actual. Seguiré siendo de las que caminan centros comerciales y visitan miles de almacenes, buscando el regalo perfecto para la persona, envolviéndolo en su papel de regalo y marcando la tarjeta con la leyenda de felicitación.

Nadie me mirará feo porque solo introduje 10 mil pesos en un sobre, porque ese día no había pa’ más, ni saldré a robar un banco para meter 100 mil pesos en un sobre y quedar como la más pudiente. Nadie me obligará a sentirme “utilizada” y obligada a dar un dinero que para mí no representa una verdadera manifestación de cariño hacia el agasajado. Yo regalaré cosas que me nazcan del corazón, que me alegren y sepa que le gustarán al festejado, porque entre otras cosas, me esmero siempre por regalar cosas que sé le agradarán a quién las doy.

Respeto la opinión de las personas a las que les agrada esta modalidad y la practican constantemente, pero sencillamente, no la comparto.

A continuación, un ejemplo de lo que cuesta ser invitada a un evento en la actualidad y cuáles son las recomendaciones que realiza Maria Cecilia Sáenz Gómez, directora de Protocolo Empresarial MCS, organización especializada en la asesoría en protocolo y etiqueta a empresas y personas, quien explica cómo funciona la verdadera urbanidad.

“Maria hizo cuentas del costo del matrimonio de su prima. Para el regalo, que era "lluvia de sobres" les tocó poner los mismos $150 mil que pusieron cada uno de sus amigos, y asistió a 4 "showers" con cuotas de $25 mil, a los cuales, si se excusaba, de todas maneras le "pedían" la cuota. Sumó el costo del vestido largo que tuvo que comprar, el alquiler del esmoquin del esposo, y el salón de belleza ¿Cuánto le costó el favor que le hicieron al invitarla?

Las fechas especiales no se pueden convertir en una forma de medir cuánto vale cada amigo o familiar, y lo que es más triste, algo tan agradable como acompañar a los amigos y seres queridos en los eventos importantes se está convirtiendo en un angustioso dolor de cabeza.

RECOMENDACIONES:

NO se deben hacer showers en los que hay que invertir mucho dinero. Los regalos de los showers deben ser sencillos: una camiseta, un babero, (en los de bebés); una salsera, una sartén (en los de matrimonio).

NO se deben hacer listas de regalos para baby showers o nacimientos. Los showers, como ya dijimos, son para dar cosas sencillas. Cuando el bebé nace, quienes lo van a conocer tendrán la cortesía de dar algo acorde con su presupuesto. Lo demás, es obligación de quienes lo trajeron al mundo.

NO se deben hacer listas de regalos para la casa nueva. Si usted invita a alguien a su nuevo hogar, a esa persona se le ocurrirá llegar con algún obsequio.

NO se deben sugerir lluvias de sobres para primeras comuniones, quinceañeras o grados. "Es que ella necesita un computador". En ese caso, que ahorren ella o sus padres. Pero es de muy mal gusto satisfacer sus necesidades con la plata de los amigos y familiares.

NO se deben sugerir lluvias de sobres para matrimonio. "Es que quieren comprar una nevera de dos puertas". Antes de fijar la fecha del matrimonio, los novios deben prever tener las cosas necesarias, de lo contrario deberían aplazar la boda. Pero es una grosería amoblar la casa con el bolsillo de sus invitados.

EXCEPCIONES

LISTAS DE REGALOS: Son válidas solamente para los matrimonios. La razón: Para que no se repitan las cosas y tengan todos los elementos el mismo estilo.

LLUVIAS DE SOBRES: Son válidas solamente cuando la pareja se va a vivir en otra ciudad o a otro país. La razón: El transporte de los regalos podría ser muy costoso.

POR FAVOR ACABEMOS ESA MODA TAN DESAGRADABLE Y DE MAL GUSTO......

Si le anuncian lista de regalos o lluvia de sobres. ENVÍE LO QUE QUIERA O PUEDA

Utilice la lista de regalos SOLO CUANDO SEA PARA MATRIMONIOS
Y solamente envíe dinero CUANDO LOS NOVIOS VAYAN A VIVIR FUERA DE LA CIUDAD.”

sábado, 16 de enero de 2010

I'm yours...

Simplemente, porque esta canción me identifica...porque la AMOOOOOO con locura, porque la escucho y el corazón late más rápido, las manos se ponen frías, la canto como si fuera la última canción, aquí la comparto con ustedes...

I'M YOURS - JASON MRAZ

Well, you done done me and you bet I felt it
I tried to be chill but your so hot that I melted
I fell right through the cracks, now I'm tryin to get back
before the cool done run out I'll be givin it my best test
and nothin's gonna stop me but divine intervention
I reckon it's again my turn to win some or learn some

But I won't hesitate no more,
no more, it cannot wait
I'm yours

Well open up your mind and see like me
open up your plans and damn you're free
look into your heart and you'll find love love love love
listen to the music at the moment people dance and sing
Were just one big family
And it's our godforsaken right to be loved loved loved loved loved

So, i won't hesitate no more,
no more, it cannot wait i'm sure
there's no need to complicate our time is short
this is our fate
I'm yours

Scooch on over closer, dear
And I will nibble your ear

I've been spendin' way too long checkin' my tongue in the mirror
and bendin' over backwards just to try to see it clearer
But my breath fogged up the glass
and so I drew a new face and I laughed
I guess what I'd be sayin' is there ain't no better reason
to rid yourself of vanities and just go with the seasons
it's what we aim to do
our name is our virtue

But I won't hesitate no more,
no more it cannot wait
I'm yours

Well open up your mind and see like me
open up your plans and damn you're free
look into your heart and you'll find love love love love
listen to the music of the moment come and dance with me
ah, la one big family
it's your god forsaken right to be loved, loved, loved, loved

Open up your mind and see like me
open up your plans and damn you're free
look into your heart and you'll find love love love love
listen to the music of the moment come and dance with me
ah, la happy family
it's our god forsaken right to be loved loved loved loved

It's our god forsaken right to be loved loved loved loved
listen to the music of the moment come and dance with me
ah, la peaceful melodies
it's you god forsaken right to be loved loved loved loved

martes, 12 de enero de 2010

Muñequita de nadie...


Ella es la muñequita linda que todos miran, que todos miran…
Todos la quieren tener, pero ninguno la tiene para quererla…
Muñequita de colección se ha acostumbrado a ser…
Entrega su corazón por completo, y se lo devuelven hecho pedazos…
Luego, de jugar con ella, la vuelven a dejar en aquel estante viejo…
Lágrimas de cristal recorren sus mejillas colorás…
No comprende, no entiende, no quiere saber…
Muñequita de todos, muñequita de nadie…
Ya no quiere ser más un juguete…
Ahora quiere que la adoren y la respeten como a una persona…
Corazón de colcha multicolores, retazos de amores, de amores…
Sonrisa que esconde una tristeza loca…
Muñequita siente que ha llegado la hora…
El juego ha terminado, ahora será persona, persona…
Corazón que late, corazón que adora…
Ahí sale de nuevo, la muñequita soñadora…
Todos la quieren tener…
Y aquel que la logre tener, tiene que ser pa’ quererla...
Porque aunque siga siendo la muñequita de todos…
Ya no será más el juguetito de nadie…

sábado, 9 de enero de 2010

Volver a sentir...cosas del corazón


Yo no puedo decir que soy la mujer más afortunada del mundo en cuestiones de amor. Muchos se sorprenden cuando digo que “más salada que yo en asuntos del corazón” no creo que exista. Aunque no me considero la última Coca Cola de la tierra, reconozco humildemente que tengo cierta gracia y atractivo, que bien me lo recuerdan los hombres en las calles, cuando sin medir sus comentarios, me “piropean” de todas las formas habidas y por haber, pero que para mí no es sinónimo de éxito rotundo y mucho menos en el amor; bastantes mujeres bonitas, mamacitas, divinas, que conozco, se la pasan solteras o son dejadas/cambiadas por sus parejas.

Y bueno, ciertamente, resulta que yo soy la mujer más sentimental del mundo. Esa sensibilidad característica de los Piscis, pareciera que en mí logra su máxima expresión. Soy de las que llora por todo: viendo un noticiero, porque una amiga consiguió trabajo, porque otra tuvo su primer bebé, porque a ella le partieron el corazón, porque un amigo se accidentó, porque sí, porque no, porque tengo hambre, porque tengo frío, porque necesito un abrazo, porque me haces falta…

Sí, no en vano me dicen mis amigos la “full pechichona”, y es que de verdad, lo reconozco, me paso de consentida. Demando mucha atención y eso es malo, porque puedo llegar a sentirme muy deprimida, por cuestiones tan simple como que no me respondió un mensaje o no se acordaron de mí en todo el día…

Y bueno, siguiendo con lo que les decía al principio, de que soy muy de malas en el amor, pues sí, estoy a punto de hacerme algún baño de azúcar con chocolate, vainilla y fresas para alejar las malas energías y atraer por fin “las mieles del amor”jajaja y es ¡en serio! No hablaré de las experiencias pasadas, porque precisamente para mí “el pasado, es pasado”. Solo diré, que si me pidieran dibujar el estado actual de mi corazón, de seguro estaría lleno de curitas y cicatrices, algunas muy profundas, otras pequeñas que no se notan casi.



Y precisamente, el dolor que me han causado ha sido tan grande, que confieso me ha dado miedo, pero un miedo terrible, volverme a “enamorar”, volver a confiar en alguien, volver a creer en las “buenas intenciones” de otra persona. Es un temor generado de las malas experiencias, un temor que me acompaña y que no me deja querer con libertad, porque siempre en el fondo está ahí escondido ese miedo a ser lastimada nuevamente. Y por eso, me armé de un “falso yo”, un escudo que me muestra como la mujer dura, fuerte y valiente, que no le importa que jueguen con sus sentimientos, que no le mete el corazón a unos cuantos besos, a unas excitantes caricias y que ya no cree en “hacer el amor” sino en el simple sexo…

Una mujer que definitivamente, dista mucho, de la verdadera esencia de Erika Paola. Porque si hay alguien que se declare “cursi”, esa soy yo. Me encanta que me dediquen canciones, que me digan palabras bonitas, que me regalen flores (si son girasoles mucho mejor, mis favoritos), que me inviten a salir, que me abracen a cada rato, que me coman a besos, que miremos juntos un atardecer o un amanecer, que me llamen, que me manden mensajes de textos hermosos, palabras cautivadoras... (suspiro) esa SOY YO…! Y sí, soy una mujer totalmente rosa, que quiere que la vida sea un algodón de azúcar constante, vivir en una burbujita permanente, donde todo sea “peace & love” y la música no deje de sonar, ¡jamás!

En este 2010, uno de mis propósitos es precisamente: VOLVER A SENTIR… Y ese volver a sentir, es sentirme capaz de confiar en una persona, de creerme el cuento nuevamente, de sentir ilusión, de que las mariposas vuelvan a revolotear en mi estómago (hace rato no sucedía), de sentir recuperado lo que había perdido, como quien dice, y aunque suene “cursi”, dejar que el amor me toque nuevamente y volver a sentirlo vivo en mí…

El año pasado, aparecieron personitas en mi vida que me han ayudado con el ejercicio de “volver a sentir”; sin embargo, confieso que me he andado con cuidado por ese mismo temor que estoy tratando de superar, pero que no es malo librarlo del todo, porque ajá, siempre hay que tener algo de la “malicia indígena” para que no le vean la cara de boba a uno…

Confío plenamente, que este 2010 sí será un año bueno para mí en esas cuestiones del corazón, porque la verdad, ya no quiero sufrir más, ¡ME MAMÉ DE ESO! Por eso, sólo le digo al implicado “mi corazón es delicado, tiene que estar muy bien cuidado, trátalo bien si lo has robado, cuídame, quiéreme, bésame, mímame”… y si no va a ser así, mejor que me lo deje quietico, porque otro totazo más y me meto en el convento de las hermanas Clarissas…!



Quiero enamorarme de ti...