En la ciudad de los paragüas...
Hoy es un día soleado, de esos pocos que suele haber en Bogotá, la capital colombiana. Y se siente bien esa combinación de frío y calorcito, de verdad, resulta muy agradable, especialmente para aquellos seres que nacimos a orillas del Mar Caribe y que por circunstancias de la vida ahora somos parte de esta caótica, gris y fría ciudad que nos acoge como los extraños alegres que somos. El 7 de febrero de 2011, a las 10:40 p.m. arribé a la famosa “nevera” procedente de Cartagena de Indias, tierra hermosa y calurosa, en un viaje tan improvisado como inesperado, porque una llamada a las 4 de la tarde de ese mismo día, me indicó que al día siguiente debía presentarme a una entrevista de trabajo a las 8:45 a.m. Era la oportunidad que estaba esperando: un cargo importante en la mejor universidad privada del país, cómo desaprovecharla. Así que cargada de la mejor energía y de todo lo que te toca empacar cuando cambias de ciudad, con una rara sensación, porque todo fue tan rápido que no hubo tie...