Clara mira el reloj. Son las 3:30 p.m. y quedaron en encontrarse a las 4:00 p.m. “Todavía tengo media hora para relajarme” pensó. Quería fumarse un cigarrillo para calmar los nervios que le producían aquel encuentro y recordó que apenas unos segundos se había sentado nuevamente en la mesa de aquel Café Gourmet, precisamente después de haber regresado de la terraza de fumadores. Jugaba con el encendedor en sus manos, que estaban frías y temblorosas. Pidió otro café al mesero. Miraba impaciente a todos lados, especialmente a la puerta que se abría y cerraba constantemente. Volvió a mirar el reloj y era las 3:32 p.m. Parecía que el tiempo pasaba demasiado lento esa tarde, cada minuto era una eternidad. Sacó su celular del bolso, y empezó a mirar el mensaje de texto que la tenía ahí sentada en ese lugar esperando “Nos vemos a las 4 en el Café de la Av. Del Mar. Luisfra.” Miraba el mensaje una y otra vez y sonreía pícaramente. Habían pasado exactamente 10 años desde la última vez que lo ha...