Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como encuentro

¿Irresponsable yo? ¡Irresponsable tú!

Imagen
*Nota: El siguiente texto no está basado en hechos reales. Fue inspirado en conversaciones cotidianas con amigos. Nada personal. Ayer se atrevió a hablarme de responsabilidad. Su cara de prepotencia y arrogancia no hicieron más que despertar en mí un sentimiento de desprecio y casi odio instantáneo, por aquel ser al que tantas noches le había regalado y por el que había arriesgado muchas cosas en mi vida. Su risa desparpajada, sus palabras en tono sarcástico, su incontrolable ego, me producían nauseas, me daban ganas de clavarle un puño en la nariz (pégale a alguien en la nariz y sabrás porqué lo digo) y exhibirlo en aquella sala llena de, digámosle ilustres, ilustres de mierda será. En fin, el festival de la pedantería y egos sobreactuados, donde él y yo nos encontramos por casualidades del destino y ahora venía a hablarme de responsabilidad. Cómo puede hablarme de responsabilidad un ser al que le encomendé el más importante órgano de mi cuerpo, el que genera mis latido...

Des-encuentro

Imagen
Clara mira el reloj. Son las 3:30 p.m. y quedaron en encontrarse a las 4:00 p.m. “Todavía tengo media hora para relajarme” pensó. Quería fumarse un cigarrillo para calmar los nervios que le producían aquel encuentro y recordó que apenas unos segundos se había sentado nuevamente en la mesa de aquel Café Gourmet, precisamente después de haber regresado de la terraza de fumadores. Jugaba con el encendedor en sus manos, que estaban frías y temblorosas. Pidió otro café al mesero. Miraba impaciente a todos lados, especialmente a la puerta que se abría y cerraba constantemente. Volvió a mirar el reloj y era las 3:32 p.m. Parecía que el tiempo pasaba demasiado lento esa tarde, cada minuto era una eternidad. Sacó su celular del bolso, y empezó a mirar el mensaje de texto que la tenía ahí sentada en ese lugar esperando “Nos vemos a las 4 en el Café de la Av. Del Mar. Luisfra.” Miraba el mensaje una y otra vez y sonreía pícaramente. Habían pasado exactamente 10 años desde la última vez que lo ha...